La ciudad que vamos perdiendo

Hace unos veinte días que, perteneciente a la Bienal de Arquitectura, abrió sus puertas la exposición "La ciudad que perdimos" en el Convento de Santa Teresa (Donostia-San Sebastián).

 Cartel de la exposición. 

Cartel de la exposición. 

Todavía estoy por ir, pero me gustaría hacer un análisis previo de lo que entiendo sobre la arquitectura de hoy en día.  

No hay más que observar para percatarse de su evolución. En mi ciudad, Donostia, el proceso es visible desde la costa hasta las afueras. Sus cambios son drásticos en cuanto a la creatividad de los diseños y el uso de los materiales en calidad. Podemos perfectamente definir las épocas y estilos de construcción si caminamos por sus calles. 

Si Donostia es conocida como una "ciudad postal", ¿por qué derrumbamos edificios emblemáticos, villas que emiten personalidad o aquellos que, por su función o imagen, nos definieron como pioneros en su área? Encontrarás ejemplos de esta clase en los libros "Villas de San Sebastián I y II" (muy recomendables). 

Soy fan del diseño, de la arquitectura y, sobre todo, de la fluidez y armonía que los conecta con su entorno. Si alguna vez he diseñado, me he basado en la naturaleza que lo rodea y las formas orgánicas que la componen. El "biomimetismo" es un concepto que escuché hace poco y del que me gustaría redactar en un futuro. Básicamente, es el diseño basado en la naturaleza. 

¿Por qué seguimos diseñando como si no tuvieramos creatividad?
¿Por qué ponemos siempre el presupuesto como excusa?
¿Por qué derrumbamos lo que ya no creamos?
¿Por qué los profesores nos enseñan lo que está bien y lo que está mal en función de lo que es "moderno" ahora y no lo que puede llegar a serlo?

Esta última pregunta me irrita especialmente, ya que la escuela se basa en arquitectos base del estilo contemporáneo y no ven más allá cuando aquellos del S. XX fueron arriesgados con sus diseños y fuera del concepto que se entendía como correcto. Además, de la gran mayoría de estos ninguno fue arquitecto de título. ¿Por ejemplo? Le Corbusier, Mies van der Rohe, Frank LLoyd Wright, Tadao Ando (premio Pritzker), etc. ¿Sorprendido? No deberías. Piensa en toda la innovación que las universidades arrancan de nuestras mentes solo por aprobar y conseguir el título. Pero este ya es otro tema. 

Retomando lo principal. Los donostiarras estamos rodeados de monumentos en los que poder vivir, en los que poder quedar asombrados. Poco a poco nos van quitando nuestro patrimonio y, por tanto, nuestro carácter. Aun así, no somos los únicos. Y gran ejemplo de ello es Barcelona, la ciudad condal. 

Los entendidos se maravillan de su ensanche (L'Eixample), de la pluralidad arquitectónica que la compone y del entorno, supuestamente natural, del que se rodea (mar y montaña). Analicémoslo bien. 

¿Entorno natural? ¿Te refieres al mar que cada vez que he entrado he salido enfermo por su contaminación? ¿A las colinas traseras donde los barrios barceloneses tapan su vegetación? 

¿Pluralidad? No considero que tener obras de arquitectos de renombre sea motivo de chulería si no están, ni si quiera, relacionados con la ciudad ni recibiendo la importancia que se merecen. Y si no, echad un ojo al Pabellón Alemán de Mies ¿acaso no está perdido entre ese suelo de grava y el costado invisible para los viandandantes de la zona?

Respecto a la maravilla del Ensanche, animo a que vivas en él. ¡Ya me contarás!

Pabellón Alemán de Mies van der Rohe. Sugiero que indagues por la zona.

No desprecio Barcelona, sino su gestión. Tuvo a Gaudí que en el momento de la graduación no supieron si daban el título a un loco o a un genio. Opto por el sgundo. Teniendo sus esculturas interactivas en pleno centro, no entiendo cómo las rodean de edificaciones más bien industriales y carentes de esencia. ¿Es eso relación con el entorno? Si Gaudí viviera...

Sagrada Familia desde La Pedrera
Patio La Pedrera

Volviendo a Donostia, hemos perdido palacios, arquitectos, naturaleza y sentido común. Aunque todavía nos queda algo de esperanza. Nos queda mucho terreno natural, mucha historia arquitectónica y personas con sentimientos que buscan recordarnos lo que fue, lo que es y lo que estamos en camino de ser. 

Fluidez

Agradezco íntegramente este gesto y espero que entre todos los creativos que vamos componiendo la Bella Easo, podamos recuperar nuestra esencia, nuestro famoso carácter donostiarra. 

Dejemos de enseñar lo que ya no es, dejemos el orgullo a un lado, las copias al otro y vayamos directos allá a la integración y evolución. 

Te animo a que cojas el long, surboard, surf-skate, bici o lo que quieras (que no contamine y con el que poder entrar entre calles) y descubras de lo que hablo. Da igual si desde tierra, aire o agua.

Espero tu conclusión con enormes ganas de saber lo que opinas. 

asenjoalex

 
espigón